Fue más el ruido que las nueces
La Princesa de Asturiasdio a luz ayer a su segunda hija. Nació por cesárea, pesó 3,310 kg, midió 50 centímetros y se llamará Sofía, como la Reina. Es la octava nieta de los Reyes y la tercera en la línea de sucesión. A parte de esto, ¿qué más da quien vaya a visitar a Letizia a la clínica o los regalos que recibió de los espontáneos que esperaron la noticia del nacimiento de la Infanta a las puertas de la Ruber?. ¿Son necesarios los especiales de televisión sobre la Familia Real? ¿La noticia merece estar en la primera página de los periódicos?
Fue más el ruido que las nueces...
El origen de este refrán nos hace viajar al siglo XVI. Las tropas españolas tomaron la ciudad de Amiens durante las interminables guerras que desolaron los campos de Flandes, en 1597. Hernán Tello de Portocarrero, capitán de uno de los Tercios patrios, vistió de labradores a dieciséis de sus soldados que hablaban muy bien francés. Estos hombres entraron en la ciudad provistos de sacos de nueces, cestos de manzanas y un carro de heno. Uno de los soldados dejó caer voluntariamente uno de los sacos de nueces, lo que hizo que los soldados franceses se movieran para recoger las nueces del suelo. Esta situación permitió a los españoles sacar sus armas de la carreta de heno y reducir así a las tropas locales.
Posteriormente, los franceses recobraron la plaza, pero la astucia de la estratagema dio origen al dicho ser más el ruido que las nueces, que se usa cuando una cosa tiene menos importancia y trascendencia de la que le atribuimos, dejándonos llevar por las apariencias.


jugandoareinventar dijo
Madre madre blogera, contigo si que vamos a aprender cultura popular. Me ha gustado mucho este de las nueces, este es UN POCO más interesante q el anterior!!!!
1 Mayo 2007 | 12:30 AM